Un Poquito de Mi... y Muchas Cositas Mas... SENSACIÓN ♥ CONCIENCIACIÓN ♥ ACCIÓN ♥ PARTICIPACIÓN ♥ CREACIÓN ♥ TRANSFORMACIÓN ♥ El SER HUMANO, La MADRE TIERRA y lo que les envuelve para SANAR y CAMINAR hacia el AMOR

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EL EQUILIBRIO EN LAS AMISTADES, de ALHAMA MARCOS


EL EQUILIBRIO EN LAS AMISTADES
de ALHAMA MARCOS


Hay muchos tipos de amistades: quienes te apoyan en todo, quienes te regañan cuando lo mereces, quienes te admiran, quienes... y quienes están a tu lado sólo cuando les interesa.

En los últimos meses me he encontrado con esta situación en mi vida. Personas que consideraba amigos, en el sentido más ámplio de su significado, que han estado a mi lado en los momentos en que más dificultades atravesaban en su vida. Las llamadas se producían casi constantemente, intentando siempre acaparar mi atención, casi suplicando un espacio de mi tiempo y mi vida para atenderles. Y eso se producía. Ahí había que estar, escuchando, consolando, aportando un poquito de luz en su situación que, la mayoría de las veces no era escuchada ni aplicada para que se produjera una mejoría en las circunstancias. Todos somos muy dados a quejarnos constantemente y a no poner soluciones.

Ese tipo de personas son las que se consideran vampiros. Los vampiros no son aquellos que chupan la sangre hasta dejarte sin vida, sino aquellos que trasladan sus miedos, temores, pasiones más bajas, etc. hasta que consiguen que su problema sea tu problema. En numerosas ocasiones nos encontramos con este tipo de personas que, sin querer, te hacen partícipe de sus oscuridades e intentan a toda costa que seas tú, no quien les acompañe en el proceso sanador, sino quien comparta su dolor o angustia, sin querer hacer nada para solucionarlo.

Después nos encontramos con una segunda parte de la historia: tú no cuentas para nada, las únicas llamadas que te dedican son para que les atiendas sin importar cómo te sientes tú o si has tenido un mal o buen día. Porque tú también tienes malos días y momentos delicados en los que necesitas escucha, ayuda o empuje por parte de otros. Desde luego que esas personas están tan enfrascadas en mirarse el ombligo que no se percatan de que tú también eres un ser humano con altibajos. Tú sólo estás ahí para escuchar y atender el problema ajeno, su problema.

Hasta ahí cuando te sientes mal y necesitas la ayuda que de ellos nunca viene.

¿Y cuándo las cosas te van bien?, ¿qué ocurre con estas personas?, que directamente no te felicitan, no te dedican unas palabras de atención, de enhorabuena, de "sigue adelante", de "te lo mereces", de "estoy contigo". Los motivos que empujan a estas antiguas amistades a comportarse así sólo lo saben ellos, o no... quien sabe. En este tema es mejor no lanzar opiniones ya que entraríamos en el juicio y en la libertad que cada cual tiene como derecho propio, en el libre albedrío que no me corresponde.

Todo esto ocurre, como tantas otras cosas en nuestro caminar, para que reaccionemos y miremos en nuestro interior qué necesitamos de ellas y cuáles son las amistades que queremos atraer a nuestra vida. Si recapacitamos, podemos llegar a la conclusión de que las amistades no son eternas y que amistad, lo que se dice amistad, se presenta en contadas ocasiones. Es tan sencillo como no darle vueltas al tema una y otra vez, no darle oportunidad al ego que nos reconcome, nos grita al oido lo sumamente desagradecidas que son, lo desafortunados que somos con nuestras amistades, etc. No, es simplemente dar carpetazo a ese tipo de personas, cerrar la puerta con llave y abrir otra mayor por la que entrarán nuevos compañeros que te apoyen, te quieran incondicionalmente, te respeten, te mantengan erguido y que, por supuesto, haya un intercambio constante por ambas partes.

TODO EN EQUILIBRIO Y ELIGIENDO LO MEJOR PARA TODOS.

Mucha salud y equilibrio para todos.

Alhama Marcos


INTEGRIDAD del libro: "INTELIGENCIA DEL ALMA. 144 avenidas neuronales hacia el Yo Profundo" de José María Doria


INTEGRIDAD



"Me avergüenza la alabanza porque me satisface en secreto".
Rabindranhat Tagore

Cuando alguien quiere hechizar a nuestro ego, nos alaba de una y mil formas. Nos acecha con sus lisonjas y aprovecha cualquier oportunidad para recordarnos lo atractivos que somos y lo brillante de nuestra inteligencia. La alabanza es un filtro mágico de oscuro poder que, mediante la repetición oportuna, logra debilitar aquella víctima que se lo permite y a tiempo no lo corta. Conforme la alabanza “da en el clavo” el ego se lo va creyendo. Es entonces cuando el halago comienza a “sonar” tan verdadero e inofensivo que se corre el riesgo de pensar que el alabadores el que mejor capta la calidad oculta de nuestra persona.

Cuando un ego con baja autoestima tropieza con un ilusionista que utiliza el dardo de la alabanza, experimenta algo parecido a lo que se siente en pleno desierto al beber agua fresca. Sucede que el sediento piensa que, al fin, existe alguien capaz de “catar” nuestra oculta solera. Poco a poco, conforme la alabanza repite su cantinela, el ego recién inflado teme defraudar al que tan “bellamente” nos mira. Aquí comienza el camino de la dependencia, en el que sólo complacemos por temor, comenzando sutilmente a no llevar la contraria.

Todos sabemos diferenciar el reconocimiento de la alabanza. Mientras el reconocimiento es sobrio y nace desde la gratitud y la independencia, la alabanza es un adorno que pretende y manipula. Y así como el primero nos llega al alma y huelgan respuestas y comentarios añadidos, la alabanza por el contrario, llega al ego e ilusiona a la futura víctima que, desde ese momento, se siente sutilmenteatrapada por el deseo de continuidad de esa “emocionante” opinión ajena.

Lo que uno considere de su propia persona, será la medida en la que será considerado por los demás. Si uno no se siente con un ego digno de respeto y estima, tengamos la seguridad de que los demás no lo respetarán. Pero también sabemos que la prepotencia y la vanidad acechan, mientras no se haya logrado madurar al ego en las "noches oscuras del alma".

Desconfiemos del que nos alaba y procedamos a neutralizar cuanto antes dicha actitud. Si uno enfrenta el juego y no retro-alimenta al que nos adula, será libre para poder “bajar el listón” y expresar tanto sus lúcidos aciertos como sus fallos y sombras. En todo caso, pongamos atención a la intención sutil de los comentarios que hacemos acerca de nosotros mismos, y pasado un tiempo, quizá en vez de alabanzas, comencemos a sentir que se nos distingue y que se nos aprecia desde el alma.

Si necesitamos reconocimiento, sepamos que nuestras mejores acciones no son anónimas. Nuestro mérito está escrito en letras de luz eterna sobre el fondo de nuestra mirada. El amor y la generosidad que uno ponga en sus actos, siempre será reconocido por todas las galaxias. El aura humana lleva impresos nuestros secretos, así como el aroma sutil del Ser que la emana. La alabanza se dirige al ego, mientras que el reconocimiento brota desde la justicia del que valora. Decía Krisnhamurti que cuando alguien le alababa, bajaba la vista y repetía interiormente: “no permito que mi ego se crea esto”. Krisnhamurti afirmaba que tales palabras le protegían de un camino que despista de la ecuanimidad y priva de una serena distancia a lo que observa.

Si nos alaban, comprobemos el termómetro de nuestra autoestima.
Si éste está bajo, hay peligro de que uno se crea tan solo una cara de la moneda.



Nuestra PRESENCIA (Octavo Capítulo - THE END)


Nuestra PRESENCIA

(Octavo Capítulo - THE END)



OCTAVO CAPÍTULO

Cuando los acontecimientos y su ritmo nos hacen tambalear, es mejor parar, seguir el ciclo Natural de la Vida, cuando entra el invierno, dejar nuestro cuerpo que responda como instintivamente lo haría si no fuéramos “civilizad@s”, como si fuéramos seres vivos que pasan por una primavera, un verano, un otoño y un invierno en esta Madre Tierra que nos acoge.

Siguiendo con los ciclos quiero hacerme CONSCIENTE, quiero TRANSFORMAR lo que por naturaleza misma, se transforma, para continuar este Ciclo de Vida como haya ELEJIDO VIVIR en el AQUÍ y en el AHORA, intentando dejar de lado ese PASADO que “me condiciona”, ese FUTURO que está por venir, por muy brillante u oscuro que elija que sea.

Me dejé de hablar de muchas Almas dolidas que se han cruzado en estos 2 meses y medio que he estado rehabilitando mi cuerpo, rehabilitando mi Alma dolida, en esta MARAVILLOSA Sala de los Sueños, pero eso no es importante, hoy, en este octavo capítulo que costó salir por la cantidad de acontecimientos vividos desde entonces, HONRO "Mi PRESENCIA en la VIDA", pues las experiencias vividas quedan grabadas en mi Alma, y quizás, si algún día vuelvo a nacer, recuerde todo lo vivido estos días como parte de mi aprendizaje en mi Camino de Vida del HOY.

Ya acabé un ciclo, dejé de rehabilitar mi cuerpo la semana pasada, y con esto han ido surgiendo en mí, diferentes EMOCIONES que han estado ACOMPAÑADAS de los distintos acontecimientos externos a esta rehabilitación, con sus respectivas EMOCIONES.

A veces, me he preguntado "¿para qué mi vida y los aprendizajes que de ella recibo, van tan deprisa?"...y el otro día me vino alguna RESPUESTA por parte de alguien que me ACOMPAÑA muy de cerca…INCONDICIONALMENTE, aunque no le mire, mi Ángel de la Guarda para los que crean que somos más que un cuerpo físico, o mi MENTE, para los que crean que solo somos lo que se podemos percibir con los cinco sentidos. MUCHAS GRACIAS Miguelillo, o MUCHAS GRACIAS Mente.

¿Qué pasa cuando nuestra salud física empeora con el tiempo y los médicos encuentran pocas respuestas a lo que nos pasa más allá de lo físico?. Supongo que cada un@ como Seres Únicos que somos tendremos una respuesta diferente según nuestras vivencias y nuestra forma de ENFOCAR la Vida. En mi caso, he llegado a un punto en el que el deterioro de mi salud, en muchos momentos de desesperación por ello, me ha CONECTADO con esa otra parte que olvidé durante muchísimos años de mi Vida, la parte ESPIRITUAL. GRACIAS a esta conexión mi forma de VIVIR y ENFOCAR mi Vida me ha proporcionado una PAZ que antes no conocía.

No sé si esto es mejor o peor, eso sería hacer JUICIOS de una vivencia, sólo sé que este ENFOQUE me gusta más que el otro, que AHORA y HOY, veo con más CLARIDAD cosas que antes no podía enfocar y, las cosas que veía distorsionadas o desenfocadas”, ahora parecen poco a poco ENFOCARSE.

He sentido el MIEDO muy profundo y ante él, me he visto abrazando al Alma de María Jesús, cuando era niña, con esos ojos como platos que denotaban “curiosidad”, ganas de saber, ganas de APRENDER…que BONITA sensación cuando me siento QUERIDA, cuando siento que me “cojo en mis brazos” pues “ya no puedo más”, o el mundo se derrumba a mi alrededor, o el DOLOR ataca a esa niña inocente que fui…Aún está ahí...., a veces le ABRAZO y la acuno mientras ella llora desconsolada “limpiando su pena”…y que BONITO ver como SONRÍO después de haber limpiado mi Alma, después de haber sido ACOMPAÑADA, después de haber notado el AMOR de mis brazos que me ACOGEN

Cuando creamos sucumbir ante nuestra Vida, RECORDEMOS que tras esa soledad SIEMPRE estamos ACOMPAÑAD@S por alguien, a veces la mano de un/a amig@ que nos vió aún “sin pedir ayuda”, a veces un desconocido que vió mucho más allá de nuestra piel, a veces un Ángel de la Guarda…eso es poco importante, sino es así, IGUALMENTE estaremos ACOMPAÑAD@S por nosotr@s como Seres COMPLETOS y llenos de LUZ que BRILLA si nosotr@s le prestamos ATENCIÓN.


P.D. IMPORTANTE
:
Hoy es 29 de octubre de 2009 y mi madre cumple 75 años, que AFORTUNADA soy de que aún permanezca en esta DIMENSIÓN. GRACIAS MAMI por darme la VIDA y por CUIDARME dentro y fuera de ti de la forma que lo haces. Y aprovechando este día importante para mi EXISTENCIA en esta Madre Tierra, GRACIAS PAPA porque tú también me diste la VIDA y me CUIDAS de la forma que lo haces.


THE END (es el octavo capítulo, el número del INFINITO).


Majeito (Octubre 2009)

P.D.: AGRADEZCO a mi Ángel de la Guarda su ACOMPAÑAMIENTO, al Universo, al Creador, a Dios, a Buda o la Vida (como cada uno guste), que me protege y me da LUZ, y también AGRADEZCO a MIS PADRES que me dieron la VIDA. HONRO su PRESENCIA pues GRACIAS a ésta, yo me he hecho PRESENCIA en esta MADRE TIERRA.

ENLACES de INTERÉS:

FLEXIBILIDAD del libro: "INTELIGENCIA DEL ALMA. 144 avenidas neuronales hacia el Yo Profundo" de José María Doria


FLEXIBILIDAD


"Lo importante no es lo que sucede sino como lo interpretamos".
Lair Ribeiro

La llegada de una enfermedad puede significar incómodo fastidio para unos y una oportunidad de reflexión y descanso para otros. Y así como hay personas que, ante el retraso de algo previsto, experimentan frustración y ansiedad, otras, por el contrario, consideran el mismo acontecimiento como una ocasión de distancia y desapego. La pérdida de un trabajo, un accidente inesperado, la muerte de un ser próximo, una noticia que cambia los planes...no significan nada en sí mismas. En realidad, los acontecimientos nacen neutros y alcanzan su significado y consiguiente carga emocional cuando son procesados e interpretados por el andamiaje de nuestra mente.

Ante esta gran relatividad de los hechos, merece la pena invertir en aquella parte de nuestra mente que se ocupa de reencuadrar el significado de las cosas. Si ponemos atención a la parte mental de uno mismo que procesa los sucesos que acontecen, observaremos que ésta dispone de opciones, o bien se canaliza por la visión negativa y centrípeta, o bien opta por dar la vuelta a la situación y contemplar el problema como una oportunidad de cambio y mejora.

La aceptación o aversión con que recibimos los acontecimientos depende, de la perspectiva con que son contemplados y elaborados. Es decir, cada hecho dispone, en sí mismo, de todos los colores imaginables. Por tal razón, a través de nuestra interpretación, actualizamos el color que mejor encaja en la compleja gama de intereses de nuestra vida. Recuérdese el famoso dicho popular que afirma: "Nada es verdad ni mentira, las cosas tan sólo son del color del cristal con que se miran". En realidad, para asegurar el crecimiento sostenido y una buena salud mental, convendrá que aprendamos el arte de encontrar la mejor interpretación de lo que sucede. Aprender a interpretar es aprender a conquistar la paz. Sin duda, un deber de nuestra madurez psicológica y una responsabilidad de nuestra persona.

Ante cada suceso de apariencia infortunada, formulemos una pregunta simple pero de sorprendentes resultados: "¿Qué intención evolutiva trae este acontecimiento?". Recordemos que la grandeza e infinitud del Universo no están diseñadas para ensañarse con ninguna de sus criaturas. Ante la llegada de la desgracia, uno también se pregunta qué pretende la Vida con tal acción y cuál es la intención evolutiva del proceso de pérdida al que se enfrenta. Las respuestas llegan por vía intuitiva, insinuando una progresiva maduración y la educación de valores y cualidades insospechadas.

Los hechos son neutros en sí mismos. Lo que nos hace felices o desgraciados son las interpretaciones que hacemos de los mismos. Programas mentales insertados en nuestra conciencia que, sin duda, fueron aprendidos de padres y educadores y reajustados con nuestras propias experiencias.

Recordemos que todo el Universo está implicado en cada suceso y que azar es tan sólo el nombre que le damos a una ley todavía desconocida. Las cosas no suceden casualmente, sino causalmente. Detrás de cada hecho, por pequeño e insignificante que éste sea, subyace el sentido total de la existencia. Ejercitemos una interpretación evolutiva de los acontecimientos y cuando nuestra mente se contraríe por frustraciones y pérdidas, respiremos profundo, observemos globalmente y abramos un espacio vacío para que otra interpretación, más evolucionada y amplia de los hechos, aparezca.

Nadie nace para sufrir. Si uno quiere vivir en paz, conviene que aprenda a elaborar interpretaciones sanas y positivas de lo que, simplemente, le sucede en la vida.

Bendito amor (Dedicado a aquellos que aman demasiado)


Bendito amor
Dedicado a aquellos que aman demasiado


Nadie puede dar lo que no tiene...
Solo cuando estás bien contigo mismo
puedes estar bien con los demás.

Solo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.


Necesitas valorarte para valorar,
quererte para querer,
respetarte para respetar
y aceptarte para aceptar,
ya que nadie puede dar lo que no tiene dentro de sí.


Ninguna relación te dará la paz
que tú mismo no hayas creado en tu interior.

Ninguna relación te brindará la felicidad
que tú mismo no construyas.


Solo podrás ser feliz con otra persona
cuando seas consciente de que eres feliz
incluso cuando no está a tu lado.

Solo podrás amar siendo independiente,
hasta el punto de no tener que manipular ni manejar
a los que dices querer.


Dos personas que se unen por el deseo de hacerse feliz la una a la otra
fracasarán con el tiempo…

Dos personas que se unen con el fin de compartir su felicidad propia
lograrán una felicidad duradera,
y sin ser su fin, harán feliz a la otra.


Para amar necesitas una humilde autosuficiencia,
necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.

Pretender que otra persona nos haga felices
y llene todas nuestras expectativas
es una fantasía narcisista que solo trae frustraciones.


Por eso, ámate mucho, madura,
y el día que puedas decirle al otro:
"Sin ti también estoy bien...",
ese día estarás más preparado para vivir en pareja.



Oración

(Basada en la Oración Gestáltica de Fritz Perls)

"No he venido a este mundo a cumplir tus expectativas.
No has venido a este mundo
a cumplir mis expectativas.

Yo hago lo que hago.
Tú haces lo que haces.
Yo soy yo, un ser completo aun con mis carencias.

Tú eres tú, un ser completo aun con tus carencias.


Si nos encontramos y nos aceptamos,
si nos aceptamos y nos respetamos,
si somos capaces de no cuestionar nuestras diferencias
y de celebrar juntos nuestros misterios,
podremos caminar el uno junto al otro;
ser mutua y respetuosa,
sagrada y amorosa compañía en nuestro camino.


Si eso es posible, puede ser maravilloso; si no, no tiene remedio"
.


¡He aprendido...!


He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame,
solo convertirme en alguien a quien se puede amar.

¡El resto depende de los otros!


He aprendido que se pueden requerir años para construir la confianza
y únicamente segundos para destruirla.


He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida
no son las cosas que tengo alrededor,
sino las personas.


He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante
y que pueden ocasionar dolor toda una vida...

He aprendido que es importante practicar
para convertirme en la persona que yo quiero ser.


He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar...
y más satisfactorio pensar que reaccionar a destiempo.


He aprendido que si no controlo mis actitudes,
ellas me controlan a mí.


He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojado,
mas no el derecho de ser cruel ni vengativo.


He aprendido que el verdadero amor y la verdadera amistad
continúan creciendo a pesar de las distancias...


He aprendido que, por más fuerte que sea mi sufrimiento,
el mundo no se detiene por mi dolor...


He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa
y ver algo totalmente diferente.


He aprendido que aunque la palabra amor
pueda tener diferentes significados,
pierde su valor cuando se utiliza con ligereza...


He aprendido que sonreír es una de las mejores medicinas.

¡He aprendido que, sin duda alguna,
seguiré aprendiendo...!


Entrevista a Eva Caballé, víctima del SQM y autora de el libro "Desaparecida"


Entrevista a Eva Caballé, víctima del SQM y autora de el libro "Desaparecida"

"Detrás del silencio se esconden los intereses de la industria química y farmacéutica"

Eva Caballé es una economista barcelonesa de 37 años afectada por la SQM, antigua trabajadora bancaria, ex miembro del grupo de rock Lefthanded y autora del libro de próxima aparición en los Libros de El Viejo Topo: "Desaparecida. Una vida rota por la sensibilidad química múltiple". Clara Valverde apunta en el prólogo que ha escrito para la ocasión: “[…] Pero Eva no es rara. Se sabe que el 0,75% de la población, ahora, tiene SQM severa y hasta el 12% tiene SQM moderado o leve. Todas esas personas a quienes tanto molestan los olores, ésas, son parte de del 12%. Pero la mayoría de los médicos y de la sociedad no están informados y por eso Eva ha tardado tantos años en recibir un diagnóstico correcto. Por eso Eva sólo tiene la ayuda de su familia. Por eso no hay manifestaciones en la calle ni noticias en la portada del periódico”.

Eva Caballé es también autora del blog “No Fun”. Con sus propias palabras: “No Fun es un blog sobre Sensibilidad Química Múltiple, Síndrome Fatiga Crónica y Fibromialgia, con información y consejos para afectados y personas que quieran vivir una vida más saludable y libre de tóxicos”.

Permítame empezar por una definición. ¿Qué es la SQM?

La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es una enfermedad adquirida, crónica y no psicológica, que manifiesta síntomas multisistémicos como respuesta a una mínima exposición a productos químicos tan habituales e innecesarios como perfumes, ambientadores o suavizante para la ropa.

Los síntomas, que son crónicos y se agudizan ante una crisis, incluyen fatiga y trastornos respiratorios, digestivos, cardiovasculares, dermatológicos y neuropsicológicos, entre otros.

La SQM es un síndrome con 3 grados de severidad, por lo que no todos los enfermos sufrimos el mismo nivel de incapacitación y aislamiento.

Es una enfermedad que se conoce desde los años 50, pero que a día de hoy aún no ha sido reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pesar que existen más de 100 artículos científicos de investigación que sustentan la base fisiológica de la SQM, que el número de afectados aumenta de forma exponencial, cada vez en edades más tempranas, y que incluso propio Parlamento Europeo la incluye dentro del número creciente de enfermedades vinculadas a factores medioambientales.

Dice usted que la SQM no es reconocida por la OMS a pesar de que existen más de un centenar de artículos científicos que sustentan la fase fisiológica de la enfermedad. ¿Y por qué cree usted que la OMS es tan escéptica, tan prudente?

Sabemos que la OMS está debatiendo sobre la SQM desde hace años. Pero el proceso de reconocimiento se está alargando más de lo normal, debido a la presión que está ejerciendo la industria química y farmacéutica, ya que no les interesa que salga a la luz una enfermedad de la que ellos son directamente responsables.

Sin ir más lejos, en Alemania, donde la SQM está reconocida como enfermedad, la industria sigue ejerciendo su control a través de herramientas como la Wikipedia, tal y como denunciaban desde la asociación CSN en un artículo del pasado mes de agosto que traduje y publiqué en mi blog http://nofun-eva.blogspot.com/2009/08/censura-wikipedia-sobre-sqm-en-alemania.html. El artículo sobre SQM de la Wikipedia en alemán es editado cada día, a veces cada pocos minutos, porque los administradores, con intereses en la industria, vetan la información intentando que la SQM no sea visible, y si lo es, que sea tomada por una enfermedad psicosomática.

Usted también ha señalado que el número de afectados crece de manera exponencial. ¿Podría darnos algún dato que ilustre su consideración?

Tan solo cito palabras del Dr. J. Fernández-Solà (especialista en medicina interna del Hospital Clínic de Barcelona), quien en una entrevista que le hicieron a principios de año para un reportaje sobre SQM en la revista Interviu afirmaba que la demanda de atención a esta enfermedad estaba aumentando exponencialmente. En dicho hospital, cada año se reciben entre 50 y 60 casos nuevos de SQM, lo que significa que cada semana les llega un nuevo afectado.

¿Qué síntomas pueden hacer pensar a una persona que puede estar afectada por esta enfermedad?

Quizás el síntoma más común es percibir como insoportables olores que antes no lo eran. Dejas de tolerar agentes químicos diversos como los productos de limpieza, perfumes, humo del tabaco y de los coches, etc. Cuando tienes SQM y te expones a estos agentes químicos automáticamente se te desencadenan una serie de síntomas, tales como ahogo, irritación de las mucosas y de las vías respiratorias, taquicardias, dolor de cabeza, confusión mental, mareos, náuseas, diarrea, fatiga extrema y/o dolor, que no mejoran hasta que dejas de estar en contacto con el desencadenante.

Normalmente también se dejan de tolerar las bebidas alcohólicas, los lácteos o los alimentos con gluten y aparecen intolerancias alimentarias y a medicamentos.

Frecuentemente también se tienen otras intolerancias ambientales: al calor, al frío, a los ruidos, a la exposición solar y a radiaciones electromagnéticas (ordenadores, líneas de alta tensión, teléfonos, antenas de telefonía móvil, microondas, etc.).

¿Qué diferencias existen, por ejemplo, entre la SQM y la fibromialgia?

La SQM, el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia son enfermedades hermanas. De hecho, muchos de los afectados de SQM sufrimos las 3 patologías y cada vez son más los enfermos de Fibromialgia y/o Síndrome de Fatiga Crónica que con el paso de los años acaban desarrollando también SQM.

Tenemos muchos síntomas en común, pero la gran diferencia es que los afectados de SQM no toleramos ni la más mínima exposición a sustancias químicas, motivo por el cual debemos hacer un estricto control ambiental y no podemos salir a la calle sin una mascarilla de carbón activo para filtrar los tóxicos ambientales.

¿Qué tratamiento recibe una persona enferma de SQM en la sanidad pública española? ¿Le parece adecuado, le parece justo?

En España la SQM no está reconocida como enfermedad y tanto el personal sanitario como la sociedad en general desconocen esta grave patología.

En cambio, en países como Alemania y recientemente Austria y Japón ya la han reconocido y en otros están en vías de hacerlo y prestan atención sanitaria a quienes la sufren y establecen protocolos para la prevención.

En España casi no existen médicos en la Sanidad Pública que diagnostiquen esta enfermedad y es muy difícil conseguir un diagnóstico y aún más un tratamiento. Estoy convencida que en nuestro país hay muchísimas personas que sufren SQM que están sin diagnosticar, muchas de las cuales acaban en manos de psiquiatras por desconocimiento de nuestros médicos. Tampoco existe ningún protocolo ni políticas Libre de fragancias para hospitales y edificios públicos, de forma que para nosotros acudir al hospital es sinónimo de empeorar.

En España, los enfermos de SQM no tenemos atención sanitaria, no tenemos derecho a ayudas económicas para adaptarnos a nuestra minusvalía y no tenemos derecho a prestación por incapacidad cuando no podemos trabajar. Más que no parecerme adecuado o justo, es que el trato que recibimos es una violación de nuestros derechos constitucionales.

Pero no es una contradicción, por decirlo de algún modo, que el Parlamento Europeo considere que la SQM es una enfermedad medioambiental y que en España, el Parlamento y los gobiernos, miren hacia otros vértices.

¡Claro que lo es! No hacen nada aprovechando que la OMS no ha reconocido aún la enfermedad, cosa que no quiere decir que no exista, porque las decisiones a nivel burocrático no van a hacer que los enfermos desaparezcamos por arte de magia.

Utilizan este argumento para desacreditar la enfermedad, cuando todo se reduce a un conflicto de intereses. Además te dirán que la SQM no tiene biomarcadores específicos, pero esto mismo sucede en otras enfermedades que en cambio sí son reconocidas como tales.

¿Qué porcentaje de personas se cree que está afectado por esta enfermedad en estos momentos?

Según publicaron los doctores J. Fernández-Solà (especialista en medicina interna) y S. Nogué Xarau (especialista en toxicología) del Hospital Clínic de Barcelona, en su trabajo sobre SQM actualizado en 2007, un 5% de la población tiene SQM. En concreto, afirman que: “Más de un 15% de la población general presenta mecanismos de respuesta excesiva frente a algunos estímulos químicos o ambientales. En un 5% de casos estos procesos son claramente patológicos y superan la capacidad adaptativa del organismo, y se generan manifestaciones cutáneas, respiratorias, digestivas y neuropsicológicas, frecuentemente crónicas y persistentes”

Por lo tanto, si la SQM se calcula que afecta al 5% de la población no es una enfermedad rara, ya que por definición lo son las que afectan a menos del 0,0005% de la población.

¿Habla usted de población española o está pensando en términos europeos o mundiales?

Hablo a nivel mundial. Se considera una enfermedad del mundo industrializado.

En países donde existen estadísticas sobre esta enfermedad, como por ejemplo en Canadá, observamos que la cantidad de gente que sufre SQM no es ninguna minucia. Según Environmental Health Association of Québec hay 4 millones de afectados de SQM en Canadá.

¿Y se conocen sus causas? La SQM, se dice, usted misma lo ha apuntado, es una enfermedad relacionada con factores medioambientales. ¿Qué significa esto exactamente?

Múltiples estudios afirman que la causa son los tóxicos ambientales a los que estamos expuestos. Existen 2 formas de desarrollar SQM: por una única exposición tóxica a una alta dosis o por exposiciones a dosis bajas reiteradas a lo largo de los años.

Hay sustancias químicas tóxicas en el aire que respiramos, en el agua que bebemos (y en el plástico si es embotellada), en la ropa que llevamos (formaldehído, tintes, restos de pesticidas), en los productos de higiene y limpieza que utilizamos, en los alimentos que consumimos (restos de pesticidas y conservantes y colorantes, algunos de ellos prohibidos hace muchos años en países como EE.UU. por ser cancerígenos) o por ejemplo en los empastes dentales plateados (el mercurio en amalgamas dentales).

A lo largo de los años nuestro cuerpo va acumulando todas estas sustancias químicas que circulan con total impunidad, que no debemos olvidar que no hace tantos años que se utilizan, hasta que la carga tóxica es insostenible y acabamos desarrollando una enfermedad, que según sea nuestra genética, puede ser la SQM. Las demás personas tampoco se escapan, porque acabarán desarrollando cáncer, asma, alergias, enfermedades autoinmunes o cualquier otra enfermedad de origen medioambiental.

Los propios médicos se quejan de que no hay fondos para investigar la SQM, que nadie quiere patrocinar un estudio, porque normalmente lo pagan las farmacéuticas para así poder desarrollar un medicamento, es decir para su propio beneficio, y como los enfermos de SQM no toleramos ningún medicamento, no tenemos interés para ellos.

Pero, ¿qué sentido tiene que sepamos todo esto que usted acaba de señalar y no tomemos medidas? ¿Por qué seguimos usando estos productos si sabemos de su toxicidad y de los enormes riesgos que conlleva su uso? No es una situación paradisíaca la que usted describe. ¿Por qué no ponemos orden y precaución en este tóxico caos?

Una excelente pregunta. No tiene ningún sentido que no tomemos medidas y sigamos utilizando estos productos. Si las autoridades sanitarias no hacen nada, tenemos la opción de dejar de consumir estos productos tóxicos y ser nosotros quienes tomemos las riendas de la situación.

En la etiqueta del suavizante de la ropa, de los cosméticos, perfumes o ambientadores no hay ningún aviso de este tipo: “Atención, este producto es tóxico y se irá acumulando en su cuerpo hasta causarle Sensibilidad Química Múltiple. A mí nadie me avisó. Por eso intento difundir al máximo todo lo que he ido aprendiendo desde que enfermé hace 4 años para que la gente sepa lo que nos ocultan.

Si, por ejemplo, regular el tabaco está costando tanto, evidentemente esto es mucho más difícil, porque no estamos hablando de un producto, el problema va mucho más allá. ¿Nadie recuerda cuando en los años 60 constantemente se ocultaban o distorsionaban informes médicos que demostraban que el tabaco provoca cáncer? Lo que está pasando no es nada nuevo. El poder no está en manos de los políticos, está en manos de las multinacionales.

Describa sucintamente la vida de una persona afectada por la SQM. ¿Qué medidas debe tomar? ¿Qué tratamiento debe seguir?

El tratamiento a seguir se basa en un concepto: Control Ambiental.

El control ambiental consiste en evitar al máximo la exposición a tóxicos y a sustancias químicas en general y los puntos básicos son:

  • Consumir alimentos ecológicos y no procesados. (normalmente se recomienda eliminar los lácteos y los alimentos con gluten)
  • Filtrar el agua, tanto para beber como para cocinar o para ducharnos.
  • Sustituir todos los productos de higiene y limpieza por otros ecológicos y sin aroma. Lógicamente, dejar de utilizar colonias, ambientadores, suavizante para la ropa, etc.
  • Utilizar ropa ecológica con tintes no tóxicos.
  • Adquirir un purificador de aire.
  • En el hogar, comprar muebles y colchones de materiales ecológicos que no estén tratados químicamente y pintar con pinturas ecológicas.
  • Evitar o minimizar la exposición a los campos electromagnéticos.
  • Utilizar una mascarilla con filtro de carbono para salir a la calle o en situaciones de alta concentración de tóxicos.
  • Vivir en un entorno con la menor contaminación posible y en una casa cuyos materiales de construcción sean no-tóxicos.

Como puede ver, el control ambiental implica un importante desembolso económico, para el que no tenemos ningún tipo de ayuda, y además en su último punto roza la utopía.

Además del control ambiental, que debo añadir que es beneficioso también para las personas sanas, está el tratamiento totalmente personalizado, que consiste en suplementos nutricionales, saunas, oxigenoterapia, etc. Cada enfermo es diferente y deben tenerse muy en cuenta factores como las comorbilidades que presenta, por lo que hacen falta análisis exhaustivos para determinar qué es lo mejor en cada caso. Sobra decir que nada de esto está cubierto por la Sanidad Pública española.

Los afectados de SQM más severos apenas podemos salir de casa. Nuestra vida queda reducida a nuestro hogar, que se convierte en nuestra prisión, donde la mayoría ni podemos hacer las tareas domésticas. En algunos casos, pasamos gran parte del día en la cama y necesitamos ayuda de nuestros familiares para casi todo. El contacto con el exterior se reduce al teléfono, los que tienen fuerzas para hablar, alguna visita esporádica de personas que para vernos están dispuestas a cambiar todos sus hábitos de higiene y limpieza, y por Internet, los que no tenemos graves problemas cognitivos o de electromagnetismo.

¿Qué ayudas públicas recibe una persona afectada por esta enfermedad? No parece posible que en estas condiciones pueda trabajar. ¿Cómo puede organizar su casa si su familia no tiene tiempo o disponibilidad suficiente?

Ayudas específicas por sufrir SQM ninguna. Incluso las mascarillas, sin las que no podríamos sobrevivir, nos las tenemos que pagar nosotros. De aquí el gran drama económico que acompaña a esta enfermedad.

Cuando el grado de la SQM es alto no puedes trabajar, pero si es bajo tampoco, porque ninguna empresa está dispuesta a adaptar el puesto de trabajo para que un afectado de SQM pueda seguir trabajando. En algunos casos se consigue la incapacidad laboral, casi siempre recurriendo a los tribunales de justicia. Pero no olvidemos que hay personas que enferman muy jóvenes y que por lo tanto no han tenido tiempo de cotizar lo suficiente para tener derecho a la prestación. ¿Qué futuro les espera? Siempre digo que aún me sorprende que no haya más gente con depresión en el colectivo ¿Quién no la tendría ante una situación tan desoladora?

Se puede solicitar el reconocimiento de grado de minusvalía, aunque los beneficios son mínimos y dependen del grado concedido.

En mi caso tengo la suerte de contar con la ayuda de mi marido y mi madre, porque con mi grado de afectación no puedo hacer nada en casa, ni prepararme la comida. Aunque me pudiera permitir pagar a alguien para que viniera a casa a ayudarme, ¿cómo lo hago si para que mi madre venga ha tenido que cambiar todos sus productos de higiene y limpieza, además de ducharse antes de venir?

¿Por qué se suele hablar tan poco de la sensibilidad química múltiple? ¿Qué se esconde, si algo se esconde, detrás de este silencio?

Sí que se esconde algo detrás de este silencio, el interés de la industria química y farmacéutica para que no se sepa que sus productos causan enfermedades tan terribles y desconocidas como la SQM. De hecho, recientemente se ha demostrado que la SQM no es psicológica y que estudios anteriores que así lo afirmaban estaban falseados para preservar los intereses de la industria química y farmacéutica.

Por desgracia, la administración lo tiene muy fácil para ignorarnos, porque la mayoría vivimos bajo arresto domiciliario y no tenemos fuerzas para movilizarnos. Es una posición clara de abuso de poder. Solo nuestros familiares, amigos y vecinos saben que existimos y lo duro que es nuestro día a día.

Pero, a pesar de nuestra gravedad, somos muchos, cada día más, los que desde nuestras casas y a través de Internet luchamos por el reconocimiento, intentamos que la SQM sea visible y compartimos información para ayudarnos entre nosotros, ya que nuestro gobierno nos deja abandonados.

¿Habla usted de estudios alterados que “demostraban” que la SQM era una enfermedad psicológica para preservar intereses de grandes corporaciones? ¿Científicos cegados por el color del dinero? ¿Puede darnos algún ejemplo?

En septiembre de 2008 se publicó en la revista Journal of Nutritional & Environmental Medicine un estudio hecho por Goudsmit y Howes titulado Is multiple chemical sensitivity a learned response? A critical evaluation of provocation studies(¿Es la Sensibilidad Química Múltiple una reacción aprendida? Una evaluación crítica de los estudios de provocación). Este estudio demostró que la SQM no es una enfermedad psicológica y que su origen está ligado a las sustancias químicas. Yo traduje el artículo que MCS America, la asociación de SQM americana, dedicó a dicho estudio http://nofun-eva.blogspot.com/2008/10/estudio-concluye-ssqm-no-es-psicologico.html: “En el pasado, un pequeño número de estudios mal diseñados, sugirieron que la SQM era una enfermedad psicológica relacionada con expectativas y creencias previas, una postura a la que tanto la industria química como la farmacéutica dedicaron mucho esfuerzo en hacer creer, ya que así sus productos químicos dejarían de ser los responsables y se promovería el uso de medicamentos psiquiátricos rentables, en ausencia de medicamentos que contrarresten los efectos de la contaminación ambiental. Dado que la mayoría de las empresas químicas y farmacéuticas comparten el mismo propietario, esta postura ha sido promovida enérgicamente y hábilmente a través de revistas controladas por la propia industria. Afortunadamente, estos estudios falseados fueron reexaminados por Goudsmit y Howes usando criterios adicionales científicamente aceptados. Así se comprobó que los estudios que presuponían una base psicológica para la SQM eran tremendamente engañosos debido a numerosas deficiencias y fallos metodológicos. Se determinó que la SQM está más estrechamente relacionado con la exposición a sustancias químicas que a los trastornos tales como ansiedad, trastornos somatoformes y depresión.”

Un artículo suyo que lleva por título “Nacemos desnudos” ha tenido una gran repercusión entre personas afectadas y personas interesadas. ¿Por qué? ¿Qué apuntaba en ese trabajo?

En el artículo que escribí para la revista cultural on-line Delirio, exponía sin tapujos la situación de total desprotección y abandono que sufrimos los enfermos de SQM, haciendo hincapié en la situación que tenemos en España. Nacemos Desnudos iba acompañado de 2 fotos mías desnuda con mascarilla y llamó la atención de asociaciones de SQM de otros países, provocando que fuera traducido y editado en 9 idiomas diferentes.

El motivo del éxito, es que enfermos de alrededor del mundo se han sentido totalmente identificados con la situación que vivimos en España. Por desgracia incluso en países donde la SQM está reconocida los enfermos están abandonados y silenciados, porque los intereses económicos se anteponen a nuestra salud.

En el próximo número de Delirio, dedicado al Silencio, aparecerá un nuevo artículo sobre SQM. Me han pedido que lo escribiera para hacernos eco del éxito de “Nacemos Desnudos” y así aprovechamos para seguir difundiendo la SQM.

Nosotros somos los canarios de la mina, somos el aviso del desastre que se acerca. Somos la evidencia de que el modelo de sociedad actual ha fracasado, aunque nadie lo quiera reconocer, pagar por ello ni mucho menos tomar medidas. Por todo esto nos quieren silenciar.

¿Desastre que se acerca, dice usted? ¿Qué desastre? ¿Por qué el modelo de sociedad actual ha fracaso? ¿Por las enfermedades que genera? Descríbame usted un modelo más humano.

Los casos de SQM están aumentando exponencialmente y cada vez en gente más joven. Cada día hay más niños alérgicos, asmáticos, celíacos, etc. Los casos de cáncer se multiplican y aparecen en familias sin ningún antecedente de cáncer. Aparecen constantemente estudios médicos que demuestran la relación de las sustancias químicas y de las radiaciones electromagnéticas con ciertos cánceres o con el aumento de las alergias. Si no se pone remedio, el futuro que nos espera no es precisamente el de una sociedad sana.

Yo, al igual que los demás enfermos de SQM, soy la prueba que la sociedad actual ha fracasado. De pequeña pensaba que el gobierno velaba por nosotros y que si algo se comercializaba es porque era seguro. No podía estar más equivocada. Los niveles de contaminación del aire en ciudades como Barcelona o Madrid son escandalosos. Nuestros alimentos tienen restos de pesticidas, todo tipo de aditivos y permiten los transgénicos. Dejan que enfermemos y luego nos abandonan, sin atención sanitaria ni ayuda alguna, como me ha sucedido a mí. Estudias una carrera, tienes una buena trayectoria profesional y cuando deberías empezar a disfrutar de tu vida todo se acaba. ¿Esto es la Sociedad del Bienestar?

Se deben tomar medidas, dejar de anteponer los intereses económicos a la salud. Prohibir y regular ciertas sustancias químicas, regular las radiaciones electromagnéticas, no permitir los transgénicos, potenciar la agricultura ecológica, potenciar las energías alternativas… Hay infinidad de medidas a tomar, pero la cuestión es cambiar la tendencia y empezar antes que sea demasiado tarde.

Ha escrito un libro, un magnífico libro, titulado Desaparecida. ¿Por qué desaparecida? ¿De dónde ha desaparecido?

Muchas gracias por alabar mi trabajo. Como escritora novel que soy es un gran honor.

El honor, estimada Eva, es, será, de los lectores, se lo aseguro.

El título se me ocurrió al leer el fantástico prólogo que Clara Valverde (escritora, presidenta de la Liga SFC y afectada de Síndrome de Fatiga Crónica), ha escrito para mi libro. Fue entonces cuando me di cuenta de que muchas personas pensarán que he desaparecido de la faz de la tierra. Pasé de tener un cargo de responsabilidad en una Sociedad de Valores, ir al gimnasio a diario, ir a salas de conciertos de rock, salir con amigos y compartir celebraciones con mi familia, a quedarme encerrada en mi casa para poder sobrevivir. Visto desde fuera de mi entorno más cercano, estoy desaparecida, secuestrada por la SQM.

El mundo exterior es tóxico para todos, pero para los enfermos de SQM lo es hasta el límite de que no podemos salir sin una mascarilla de carbón activo que nos proteja de las sustancias químicas nocivas, y en algunos casos nuestra gravedad hace que ni así podamos salir. Estoy condenada a vivir entre 4 paredes, porque no se toman medidas para prohibir las sustancias químicas tóxicas que a mí me provocan una crisis y a los demás les provoca que acaben desarrollando alguna enfermedad ambiental. ¿Nadie se da cuenta de que no es normal que cada día sepamos de alguien que ha muerto de cáncer? ¿A nadie le importa que esta sociedad esté cada día más enferma y no ven que al final esto será insostenible?

Finalmente, ¿cómo debería actuar la sociedad y los servicios sanitarios ante estas nuevas enfermedades? ¿Son realmente nuevas? Sugiera, si le parece, algunas propuestas básicas.

Como comentaba antes, la SQM de nueva tiene poco, porque los primeros casos datan de los años 50. No sirve como excusa para que en el año 2009 aún no se haya hecho nada.

Si hablamos a nivel internacional, lo primero sería que la OMS reconozca finalmente la SQM como enfermedad. Pero mientras esto no sucede, nuestro país debería dar el paso de reconocer la SQM, siguiendo el ejemplo de otros países de la UE, formar a los médicos y adecuar los servicios sanitarios, entre otros. Todo esto implicaría que tuviéramos acceso a prestaciones por incapacidad y ayudas para adaptarnos a nuestra patología.

Actualmente cuando los afectados de SQM enfermamos (ya sea por una crisis de nuestra enfermedad o por cualquier otra patología) no tenemos a dónde ir, porque no existen hospitales preparados para nosotros y el personal sanitario desconoce totalmente nuestra patología. Así de grave es nuestra situación.

También son necesarias medidas de prevención, políticas Libre de fraganciasen hospitales y edificios públicos, y controlar y prohibir ciertas sustancias. Todo esto sería beneficioso para la salud y bienestar de todos los ciudadanos, no solo los que tenemos SQM.

Y obviamente debería hacerse una campaña de sensibilización pública para que la gente conozca nuestra discapacidad. Cuando sales a la calle con máscara, te expones a burlas de todo tipo y esto es inadmisible. Hay enfermos que no reciben ni el apoyo de su entorno más cercano, todo por la falta de reconocimiento de la SQM.

No se está pidiendo un trato de favor, sino un trato adecuado a los problemas que esta enfermedad genera.

Parece muy justo y razonable lo que usted señala y demanda. Gracias por sus palabras. ¿Quiere añadir algo más?

Sí. Me gustaría que el hecho de exponer públicamente mi caso y dar mi testimonio, como hace tiempo que hago a través del blog y ahora aún más con el libro, sirva de advertencia a las personas que todavía están sanas. Quizás piensen que al no tener predisposición genética están a salvo de enfermar por las causas que yo lo hice, pero no es así. Como he dicho reiteradamente, las sustancias químicas causantes de la SQM también provocan muchísimas otras enfermedades. Además podemos, y debemos, vivir de otra manera, sin tantos productos químicos y el beneficio es para nuestra salud y también para el medio ambiente. Debemos cambiar antes que sea demasiado tarde y el cambio empieza por cada uno de nosotros, porque como consumidores tenemos mucho más poder del que creemos. Sin demanda la oferta desaparece.

Y para acabar, quiero recordar un párrafo de mi artículo "Nacemos Desnudos": Los que sufrimos SQM queremos que se reconozca la enfermedad, queremos tener los mismos derechos que tienen los demás enfermos crónicos, queremos que la sociedad sepa el riego que está corriendo, queremos que el gobierno proteja a sus ciudadanos y evite que sigan enfermando gratuitamente. Queremos que nadie más vuelva a sentirse desnudo por sufrir SQM.”

Fuente:

CONFIANZA del Libro: INTELIGENCIA DEL ALMA. 144 avenidas neuronales hacia el Yo Profundo" de José María Doria



CONFIANZA


"El momento más oscuro de la noche de la vida, ocurre un instante antes del amanecer".
Vicente Ferrer



¿Qué sucede cuándo sentimos que tocamos fondo?, ¿acaso cuando más oscura es la noche, es justamente cuando la vida da paso al alba? Si observamos las leyes de la naturaleza, veremos que el crudo invierno da paso al sol de la primavera y que en lo más profundo del fruto caído, se halla la semilla dispuesta. Ciclos ascendentes que llegan a su cenit y comienzan a descender hasta “tocar fondo” y volver a emerger a un nuevo episodio de existencia. Un principio que, como Ley del Ritmo, señala el permanente cambio y transformación de todas las cosas.

Cuando uno experimenta en el mismo día una pizca de frustración y otra de esperanza, un punto de crispación y otro de sosiego o bien pinceladas de incertidumbre y más tarde de confianza, se puede preguntar, ¿existe algún estado mental que realmente permanezca? La respuesta es obviamente No. La realidad se construye con un material tan fugaz como lo puedan ser los pensamientos. Y, ¿somos capaces de mantener algún pensamiento durante unos minutos? La respuesta es evidente al observar que la corriente de las ideas es tan chispeante como efímera.

Lo mismo sucede con las sensaciones y las emociones. ¿Podemos alargar el placer que sentimos al comer un alimento exquisito cuando éste ha sido ya masticado? ¿Podemos alargar la emoción de satisfacción por un trabajo bien hecho? o ¿la exaltación del abrazo a un ser querido? La respuesta sigue siendo No. Lo único que tenemos es el presente, y lo único que permanece ante esta ilusionada noria que toca fondo y se eleva, es la observación y la consciencia de tan rotunda impermanencia. Algo que corre a cargo del Testigo inmutable. El Yo Real e imperturbable que ni se mueve, ni se altera.

Si uno mantiene su atención a los cambios y ondulaciones que su mente experimenta, sucede que tal observación sostenida nos despierta y libera. En el fondo de nosotros mismos, sabemos muy bien que la vida tiene sentido tanto en la incertidumbre, como en la certeza. En el Universo infinito todo es movimiento. Átomos, moléculas, células, órganos, planetas y estrellas se mueven, orbitan y cambian. De la misma forma, pensamientos, emociones y sensaciones también fluyen en suaves ondas que vienen y van a lo largo de ciclos que se alternan.

Cuando uno sufre, conviene que observe su dolor y también, cómo tras él, brota la esperanza. No hace falta que dediquemos gran esfuerzo para superarlo, ni que hagamos grandes ingenierías en la mente confusa por la tormenta. Simplemente, cuando llegue la noche oscura del alma, fluyamos hacia adelante y dejemos que lo próximo llegue y que, de todo ello, uno suavemente aprenda. Todo son vivencias que acontecen en la gran espiral de la experiencia. Confiemos en el cambio. En realidad, somos mucho más que los juegos ondulantes de la mente alterna. No somos víctimas, ni verdugos. El dolor es transitorio y forma parte del diseño, como lo puedan ser el placer y la satisfacción plena.

Tengamos confianza en el Ritmo del Universo. Todo sucede por algo, y a veces, es duro nacer a una nueva etapa, pero uno bien sabe que detrás de lo que sucede hay crecimiento y enseñanza. Cuanto más difícil es el momento, más cerca está el cambio abrupto por el que nacemos a otra esfera.

Si ahora hay nubes de dolor y confusión en su vida, acepte, observe, mantenga la atención... usted bien sabe que esto también pasa.

Cómo superar el "zapping" amoroso


Cómo superar el
"zapping" amoroso



Frente al hábito continuado de relaciones de ‘usar y tirar’, una perspectiva a largo plazo nos permite gozar de la relación de pareja en toda su profundidad. “Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando logramos mirar de manera perfecta a una persona imperfecta.” Sam Keen

Sucede a veces que los intercambios amorosos de corta duración son elegidos voluntariamente. Es el caso de los singles vocacionales. Pero también ocurre a menudo que la persona se ve empujada hacia relaciones temporales que desgastan su ilusión en un proyecto de mayor compromiso. Por Francesc Miralles

La irrupción de internet como vehículo para establecer contactos ha hecho que muchas personas, especialmente a partir de los 30 años, empiecen por el sexo y piensen luego en la intimidad. Así, lo que al principio es un juego divertido y excitante acaba siendo una fuente de frustración. Porque hay que decir que incluso los singles más convencidos sueñan, antes o después, con una pareja estable con la que compartir la vida.

¿Cuánto dura el amor?
Al buscar el porqué del carácter efímero de muchas relaciones amorosas, algunos científicos se han centrado en el estudio de las feromonas sustancias químicas secretadas por un individuo con el fin de provocar un comportamiento determinado en otro individuo, que, al parecer, sólo garantizan siete años de pasión. Esta expectativa discutible es reducida aún más por algunos pesimistas, como Fréderic Beigbeder, el polémico autor de "13,99 euros". En su novela "El amor dura tres años", Beigbeder prevé la siguiente hoja de ruta en el desarrollo de toda relación: en el primer año, el enamoramiento hace que los miembros de la pareja disfruten de los aspectos positivos de la relación. En el segundo, hacen cada vez menos el amor, pero no lo consideran grave. En el tercer año, emergen los verdaderos problemas, que, o bien se saldan con la ruptura, o bien, con la apatía. Si la pareja no se atreve a romper, según el autor francés, empieza el juego de las infidelidades para compensar las carencias de la relación. Precisamente, sobre esta vía de escape se ha hecho recientemente una encuesta entre hombres y mujeres, y los motivos más mencionados para buscar satisfacción fuera de la pareja fueron la decepción con el compañero, la falta de actividad sexual, una baja autoestima o, simplemente, la curiosidad.

Beigbeder afirma que nuestra poca tolerancia hacia las limitaciones de la pareja es lo que nos lleva al zapping amoroso, cambiando de compañero o compañera como quien cambia de canal. Según el autor, “existe una gran contradicción entre el amor y el mundo actual, donde la civilización del deseo, siempre hedonista, destruye los sentimientos. Es un rasgo generacional y especialmente masculino esta enorme dificultad para pasar el resto de la vida junto a la misma persona. Entre el placer a corto plazo y la felicidad, la sociedad nos impulsa a elegir lo primero. Vivimos en la era del zapping amoroso. Consumimos muchos productos constantemente y eso nos conduce a consumir también personas.”

La resiliencia sentimental
Al igual que sucede con la televisión, el zapping amoroso puede provocarlo el aburrimiento o la saturación de estímulos. Sin embargo, existe otro factor que puede ser incluso más destructivo en las relaciones estables: la falta de paciencia.

Con todos sus defectos y limitaciones, las parejas de la generación de nuestros padres y abuelos tenían una visión compartida a largo plazo. Sobre todo en los países en los que no existía la posibilidad de divorciarse, por muchos problemas que tuviera la pareja, a menudo no quedaba más remedio que armarse de paciencia y esperar a que pasara la borrasca. Es cierto que la imposibilidad de separarse generaba frustración en muchos casos, pero hay que reconocer que, en otros, permitía una regeneración basada en la paciencia y el esfuerzo. Muchas parejas de ancianos que hoy nos causan admiración por el respeto y armonía que demuestran pasaron por todo tipo de crisis emocionales.

En el extremo opuesto de la resiliencia sentimental está la baja tolerancia de las parejas actuales ante los problemas cotidianos. Así como en el pasado un matrimonio podía pasar por periodos de desencuentro que se prolongaban meses, hoy en día, a veces basta con un par de conflictos que no se resuelvan en seguida para tirar la toalla. Tal vez eso se deba a que se espera encontrar una situación más favorable con otro compañero o compañera de vida. Pero lo cierto es que con la ruptura, se evita muchas veces afrontar una carencia personal que hará fracasar otras relaciones. Se entiende erróneamente que la culpa viene de fuera, con lo que se anula cualquier esfuerzo para cambiar.

Antes de que eso suceda, merecería la pena preguntarnos qué hemos hecho mal o, mejor aún, qué es lo que no hemos hecho para salvar la relación. Sobre esto, la escritora Anaïs Nin opinaba: El amor nunca muere por causas naturales. Muere porque no sabemos rellenar su fuente. Muere de ceguera emocional, de nuestros errores y traiciones. Muere a causa de nuestras enfermedades y heridas del corazón, de cansancio, por falta de riego. Cuando se vuelve opaco y deja de brillar, entonces el amor muere.” Esta visión del amor es una invitación a tomar parte activa en su vitalidad. Así, en lugar de medir su ciclo natural en años o feromonas, se trata de decidir cómo queremos que sea nuestra relación.

Boris Cyrulnik asegura en sus ensayos sobre la resiliencia que, por pésima que sea la situación de partida –por ejemplo, a causa de un pasado traumático–, nadie está condenado a fracasar en su trayectoria vital. Del mismo modo, toda pareja tiene la capacidad de superar sus dificultades, aprender de ellas e iniciar una nueva etapa con más sabiduría y complicidad. De hecho, este neurólogo francés que conoció los campos de concentración incide en la importancia de la pareja estable para sanar las heridas más profundas. Y es que tras estudiar cientos de casos, llegó a la conclusión de que un vínculo afectivo fuerte puede devolver la confianza en la vida a personas que han padecido grandes maltratos y humillaciones. Esto es así, en palabras del propio Cyrulnik, porque el amor es fundamental para reconstruirnos. Para ello, sin embargo, es necesario apostar por un compromiso emocional sólido.

Miedo al compromiso
Buena parte de los abonados al zapping amoroso no llegan a profundizar nunca en sus relaciones por el endémico miedo al compromiso. En especial, aquellas personas que vienen de experiencias de pareja traumáticas se cierran en banda y huyen despavoridas ante el intento del otro de lograr una mayor implicación.

Según la psicóloga Silvia Salinas, coautora del libro "Amarse con los ojos abiertos", detrás del miedo al compromiso se oculta, en realidad, el temor a entregarse al otro incondicionalmente. Como no podemos prever qué sucederá en la relación ni si resultaremos dañados, muchos adoptan una postura defensiva.

Es una problemática en la que convergen dos temores que se complementan: el miedo al abandono y el miedo a la invasión. La terapeuta apunta que “la situación más conocida, aunque bien puede darse al revés, es aquélla donde la mujer sufre el miedo al abandono y el hombre a la invasión. En este caso, la mujer, que abriga el temor a ser abandonada, se protege de esa posibilidad mediante la acción y despliega estrategias de acercamiento que supuestamente evitan el abandono. Ese movimiento hace que el hombre se sienta invadido, golpeando justamente en su miedo básico y se genera un alejamiento preventivo que realimenta la sensación de abandono cerrando el círculo vicioso”. Se trata de una dinámica compleja, sobre todo por la manera en la que repercute en posteriores relaciones. A quien ha sufrido el abandono se le encienden todas las alarmas al menor signo de duda por parte del otro, mientras que quien está condicionado por el miedo a la invasión se pone a la defensiva cada vez más pronto. Para evitar ambos extremos, la solución es hallar un equilibrio en el que haya una zona de encuentro y otra de intimidad personal.

Compartir la libertad
En su libro "El secreto de la seducción", María del Carme Banús explica que, además de la falta de comunicación y de confianza, una pareja puede entrar en crisis porque ha levantado sus cimientos en una de estas situaciones extremas:
  1. Todo es común. Dos personas que tratan de hacerlo todo juntas y raramente dejan entrar en el círculo a terceras personas. Aspiran a pensar y a actuar como un solo organismo, hablan siempre en plural y nunca muestran desacuerdo en nada. Pero la pareja un día se rompe. ¿Qué ha sucedido? Probablemente se han asfixiado, porque el mundo de la pareja era tan estrecho que no permitía a cada uno desarrollar su individualidad. Cuando el aire se ha hecho irrespirable, uno de los dos pincha la burbuja.
  2. Todo es privado. Dos personas que tienen tanto miedo a perder la libertad que, aunque son pareja, tienden a actuar por separado. Cada miembro tiene su propio círculo de amigos y sale con ellos por su lado. Raramente comparten hobbies e intereses, y basan la relación en el respeto por el espacio del otro. Todo parece ir de maravilla hasta que un día se termina. ¿Qué ha sucedido? Ambos se han desarrollado de un modo tan individual que se han distanciado. Cada uno ha seguido su evolución egoístamente y ahora no hay un espacio común mínimo sobre el que construir la relación.

Para evitar el zapping amoroso de una forma inteligente, hay que huir de ambos extremos y buscar el equilibrio entre la vida privada y la de pareja. Disponer de un 50% de mundo propio permite alimentar el otro 50% –el de la pareja–, con lo que al final, los descubrimientos de cada uno acaban revirtiendo en el núcleo afectivo y reforzando los lazos.

Naturalmente, este equilibrio no nos garantiza un trayecto en común libre de baches y sobresaltos, pero nos ayudará a minimizar los altibajos porque cada persona se apoyará sobre sus propios pies. Cuando en lugar de dos medias naranjas, cada miembro de la pareja es una naranja entera, los dramas se relativizan, así como la tendencia a culpabilizar al otro.

Inevitablemente, en toda relación de largo recorrido hay altibajos; es decir, momentos en los que nos sentimos más cerca de la pareja y periodos en los que nos refugiamos en nuestro espacio individual. Si somos conscientes de ellos y los aceptamos con naturalidad, tendremos una visión a largo plazo que nos permitirá vivir la más excitante aventura al alcance de un ser humano.

La escritora Madeleine L’Engle lo resume así: “Hay tiempos en los que el amor parece haber terminado, pero estos desiertos del corazón son simplemente el camino hasta el próximo oasis, que es mucho más frondoso y bello después de haber cruzado el desierto.”

Rituales para mantener viva la relación
Además de la paciencia y de una actitud receptiva para afrontar los problemas, toda pareja necesita establecer unos rituales como punto de encuentro que les libere del estrés y la monotonía cotidiana. Éstas son sólo algunas propuestas:
  • Establecer, al menos, una cita semanal. Las parejas que llevan juntas muchos años corren el riesgo de ser engullidas por la inercia. Para evitarlo, vale la pena organizar una noche a la semana una cena romántica o bien regalarse una salida al cine para dos.
  • Leer por partida doble. Un libro compartido puede ser una rica fuente de diálogo. Es, además, una manera de romper con las conversaciones cotidianas que pueden llegar a aburrir.
  • Sorprender con un regalo. No es necesario esperar a los días señalados para hacer el regalo de rigor. Un pequeño detalle inesperado puede hacer más por la relación que recordar el cumpleaños de nuestra pareja, aunque es conveniente que no se nos pase de largo.
  • Expresar el amor. Además de mostrar respeto y cercanía, es importante verbalizar lo que se siente en el día a día. Sin abusar, un correo electrónico enviado al trabajo del compañero puede alegrar su jornada y estrechar los vínculos.
  • Apagar el televisor. En vez de dejarse abducir por la pantalla, hacer algo interactivo como charlar, practicar un deporte o cocinar juntos. Es la mejor manera de mantener viva la relación.
  • Prohibido quejarse. Transmitir cotidianamente lo que sale mal contribuye a crear una pesada nube de negatividad sobre la pareja. Para evitarlo, se puede declarar prohibido protestar un día a la semana y reservar esa jornada para hablar únicamente de cosas agradables. La prohibición puede ampliarse progresivamente hasta abarcar toda la semana.
Juntos, pero no a todas horas
Compartir actividades une a la pareja, pero siempre se necesita un espacio privado de libertad para que ninguno de los dos se sienta asfixiado por el otro. Tanto los descubrimientos comunes como los individuales enriquecen la pareja.

Fuente: Revista Integral

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